Cena Benéfica

Gran Cena Benéfica en favor de la Fundación

Próximo 15 de febrero de 2019

21.00 horas. 

Cortijo de Mónico

Queridas familias,

Como sabéis, ya queda menos para la cena benéfica que se va a celebrar en favor de la Fundación Orvalle el próximo viernes 15 de febrero a las 21:00 h. en el Cortijo de Mónico.

Nos hace mucha ilusión contar con todos vosotros y compartir los nuevos retos en los que tanto el Colegio como la Fundación irán de la mano, para seguir apoyando a las familias e impulsando proyectos de mejora en el ámbito académico, docente y en las instalaciones. 

Durante la cena, contaremos con la compañía de Javi Nieves y disfrutaremos de la música del grupo Laraland. A lo largo del evento se realizará una rifa benéfica.

Os recordamos que, si realizáis el pago antes de este domingo, el precio es 45€. Podéis hacer una transferencia a la cuenta de Fundación Orvalle ES53 0075-1061-3806-0011-8857. En el concepto debe figurar: Cena Fundación 2019, nombre completo y número de asistentes. También podéis realizar el pago de vuestra entrada desde aquí.

Aquellos que no podáis estar presentes y queráis efectuar un donativo destinado a los proyectos de la Fundación, podéis indicarlo como Fila Cero Cena Fundación 2019.

Para cualquier duda que os surja, estamos a  vuestra disposición en el teléfono 916319679 o en fundacion@orvalle.es

Esperamos contar con vuestra presencia. 

 

 

 

colabora

 

Con tu ayuda habrá más historias como esta

Campaña de solidaridad con Siria

 CAMPAÑA DE SOLIDARIDAD CON SIRIA.

Fundación Orvalle apoya la campaña anual del Colegio y la Fundación Promoción Social en Líbano.

La Fundación Orvalle apoya este curso escolar la iniciativa del Colegio Orvalle y la Fundación Promoción Social en la campaña de sensibilización acerca de la situación de las familias sirias que se han visto obligadas a huir de su país desde 2013. Con esta iniciativa se da inicio a la Campaña Solidaria de este año escolar, al mismo tiempo que se relaciona el proyecto con la meta anual de la “Conquista de la Libertad”.

En el marco de esta actividad se han programados unas sesiones de concienciación con las alumnas en las que se presenta la realidad de que estas personas, víctimas de la situación actual en Siria, son individuos carentes de libertad y sometidas a la presión de una guerra que les obliga a migrar en busca de una situación mejor.
En 2011, debido al inicio del conflicto sirio, la Fundación Promoción Social puso en marcha una importante labor humanitaria que se mantiene en la actualidad. Esta organización tiene el fin de contribuir al establecimiento de la paz y mejora de la situación de quienes lo sufren en los países más afectados y con mayor número de desplazados: Siria, Jordania y Líbano. Por acotar y definir la ayuda, Orvalle centrará sus esfuerzos para favorecer a las familias que han huido al Líbano.

Estas personas sufren de forma muy directa el rigor de una situación sobrevenida. Las situaciones personales por las que atraviesan limitan gravemente esa libertad y la posibilidad de crecer en condiciones con una mínima garantía de dignidad.

Como quedó de manifiesto en un estudio encargado por Promoción Social a The Family Watch, nos encontramos ante un caso de refugiados eminentemente familiar. Son Familias enteras las que se han visto obligadas a abandonarlo todo de un día para otro. Y una idea central durante esta actividad será hacer ver a las estudiantes que nos podría haber ocurrido a nosotros y nuestras familias.

Con el triple objetivo de salvar vidas, aliviar el sufrimiento y salvaguardar la dignidad humana, las acciones de Ayuda Humanitaria de Promoción Social se dirigen principalmente a los colectivos más vulnerables, menores, personas con discapacidad, ancianos y mujeres, por ser quienes padecen con más rigor las consecuencias de los conflictos armados.

En este sentido, invitamos a todas las familias y amigos de Orvalle a colaborar con esta campaña solidaria cuyo objetivo es recaudar 10.000€ que serán donados para los proyectos de ayuda humanitaria que desarrolla la Fundación Promoción Social en Líbano.

 

colabora

 

Con tu ayuda habrá más historias como esta

Carta de agradecimiento a la Fundación de una alumna de Orvalle.

Querido Orvalle:

Escribo esta carta, ya como antigua alumna, para agradecer en unas breves líneas todo lo vivido durante estos años en el colegio. Todo empezó hace 15 años cuando una niña pequeña entró llorando el primer día de clase sin querer separarse de su madre y sin saber, que lo que le esperaba sería una de las etapas más importantes de su vida. Ahora esa niña, convertida en una mujer, se despide de su colegio, también con lágrimas, para empezar otra etapa nueva con una absoluta tranquilidad y seguridad gracias a todo lo aprendido en Orvalle.

Todo esto ha sido posible gracias a la confianza que el colegio depositaba en mí cada año al concederme la beca, sin la cual, no hubiese podido continuar con mis estudios aquí. Es por eso por lo que mi agradecimiento es mayor, porque Orvalle me ha dado la oportunidad de formarme de la mejor manera posible. En estas paredes he reído, he llorado, he hecho amistades que me acompañarán toda la vida, he descubierto mis pasiones, mis ilusiones, mis debilidades, mis fortalezas, he aprendido a caer y a levantarme de nuevo, he aprendido a no rendirme, a trabajar en equipo, a ayudar a los demás… aquí es donde he adquirido las bases que han configurado la persona que soy ahora mismo.

Por ello, no quiero irme de Orvalle sin dar las gracias a todas las personas que han hecho posible esto. En primer lugar, quisiera agradecer a las cocineras la paciencia y el cariño que nos demostraban cada día en el comedor, y especialmente, el esfuerzo que hacían para preparar la comida sin gluten lo más rica posible. También a las señoras de la limpieza que siempre arreglaban todos nuestros desastres y se hacían cargo de mantener el colegio y las clases limpias y ordenadas aunque muchas veces fuera difícil.

Quiero hacer un agradecimiento especial a todas las profesoras ya que son uno de los pilares más importantes del colegio. Desde el primer día, ellas han estado siempre ahí acompañándome en todo momento y exigiéndome para que diera lo mejor de mí misma. Recuerdo con mucho cariño a todas las profesoras de infantil y de primaria que estuvieron en momentos tan importantes como mi primera comunión y con las que comencé a saber en que mujer quería convertirme. Más adelante, mis profesoras siguieron formándome hasta llegar a bachillerato donde se convirtieron en la mayor ayuda posible y me dieron el impulso necesario para poder terminar el colegio y empezar la universidad sin ningún miedo. Agradezco especialmente al departamento de lengua del colegio que durante todos los años ha ocupado un gran lugar en mi educación ya que con él descubrí la pasión por la lectura, lo que me ha beneficiado enormemente siempre. Me encantaría poder agradecer individualmente a todas las profesoras que han incidido tanto en mí personalmente, pero son tantas, que no me caben en esta carta.

Sin duda, la figura que más me ha ayudado en esta etapa es mi preceptora y por ello quiero dar las gracias a Ana Lozano, mi primera preceptora, que me enseñó las bases de lo que era más importante en mi vida y a Inma Villalobos que me acompañó hasta el final, ayudándome y apoyándome en todo momento. No solo me ayudó a seguir adelante, sino que me enseñó a conocerme a mí misma y a los demás.  La figura de la preceptora es uno de los privilegios más grandes que he tenido en este colegio ya que es la persona a la que acudía ante cualquier problema y es la que siempre me ha ayudado a crecer humana y espiritualmente.

Por último, quiero dar las gracias con mucho cariño, a los sacerdotes del colegio ya que no todo el mundo tiene la suerte de contar con personas tan buenas como ellos. Su apoyo es una de las cosas más importantes que he recibido en Orvalle y la cercanía y el cariño que muestra capellanía siempre, es lo que más voy a echar de menos de aquí.

Mi agradecimiento también es para dirección, secretaría, administración… y todas las personas que trabajan en la sombra de las que muchas veces nos olvidamos pero que también forman parte de la gran familia que es orvalle.

En conclusión, solo quiero dar las gracias por esta oportunidad que me ha dado Orvalle que ahora me permite salir al mundo para cumplir mi vocación de ser médico.

Orvalle ha sido y siempre será una parte muy grande de mi vida. Dentro de unos años miraré atrás y podré afirmar que este fue el inicio del camino que emprendo ahora, que Orvalle fue el que me otorgó las armas para enfrentarme al mundo. Por eso no me despido con un adiós, porque sé que nunca podré olvidarme de este lugar, me despido con un gracias y hasta siempre.

 

colabora

 

Con tu ayuda habrá más historias como esta

«Como vivir y educar con optimismo» Dr. Luis Gutiérrez Rojas

«Como vivir y educar con optimismo» Dr. Luis Gutiérrez Rojas.

La gente cambia cuando se da cuenta de que tiene que cambiar y la sesión más reciente de la Escuela de Padres de Orvalle ha sido una divertida invitación al cambio.

El hombre de hoy en día es un hombre con prisas. Somos una generación que vive continuamente bajo el yugo del tiempo y con la carga física, mental y emocional que implica el cúmulo de pendientes profesionales, familiares, sociales y personales. Así lo aseguraba en Orvalle el Dr. Luis Gutiérrez Rojas, licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de Navarra, especializado en Psiquiatría en el Complejo Hospitalario de Jaén y becado por la Sociedad Española de Psiquiatría para cursar la rotación externa de su último año de residencia en el Hospital Bellevue de Nueva York .

Durante su sesión “Educar con humor” el pasado 15 de noviembre en el Colegio Orvalle, recordó la importancia de convertir la pausa en un hábito. Hay que pensar y, para pensar, hay que detenerse y dedicar tiempo, invertir momentos en aburrirse. Es de esos instantes de donde surge el pensamiento y la creatividad. Extrapolando esta necesidad a los niños de hoy en día, recalcó que el mejor entretenimiento para los niños es aquel en el que tienen que ejercitar los roles y la imaginación.

En el siglo XXI vivimos en un estado sumamente angustioso, en el que tenemos en general las necesidades básicas cubiertas y a la vez una sed aparentemente insaciable de ser felices. Al tenerlo todo, nos cuestionamos cada vez más si realmente somos felices o no, y esto es lo que nos convierte en una sociedad que vive permanentemente angustiada y que constantemente se siente incompleta.

Gutiérrez Rojas explicaba que es en esa búsqueda en la que decidimos que lo queremos tener todo, tenerlo fácil y de inmediato. Así también están creciendo nuestros hijos. Hay una hipersestimulacion y un hiperdeseo colectivo que provoca que sólo lo extraordinario sea lo bueno y, en consecuencia, también sea escaso.

Cuando cumples todos tus deseos es peligroso porque es allí donde esperas encontrar la felicidad, pero nunca la tendrás completa. Las personas necesitamos que nos falten piezas para ser felices y así desarrollar la capacidad de frustración. Tenemos que aprender a valorar las cosas porque sean poco frecuentes. En este sentido, también debemos acostumbrar a nuestros hijos al NO, desde una negativa con sentido y fundamento, planteándonos si eso que nos piden es realmente necesario.

En esta línea de reflexión, Gutiérrez Rojas comentaba que somos cada vez más «especiales» y más sobreprotegidos. Para que tengas capacidad de enfrenamiento al dolor tienes que padecerlo, si por lo contrario lo evitamos, sólo sufriremos más y por cualquier motivo.

El Dr. Gutiérrez explicó que las personas somos como los caracoles, profundamente neuróticos y pesimistas, pensamos que somos unos desgraciados. Sin embargo, si conseguimos ser conscientes de que las cosas realmente dependen de nosotros mismos, podremos ser más estables, optimistas y maduros. “¿Por qué crees que no van bien las cosas en tu vida? Muchas veces cometemos errores evidentes en repetidas ocasiones y pensamos que los motivos son totalmente ajenos”.

Si queremos transformarnos en personas optimistas, debemos empezar por preguntarnos qué podemos mejorar de nosotros mismos. Si eres de los que piensas que el mundo está fatal, pregúntate con respecto a qué mundo y, si insistes en lo mal que está, reflexiona acerca de qué estás haciendo para mejorarlo. Vivimos tiempos en los que reducimos nuestra persona a nuestra imagen, cuando en realidad da igual ser más listo o más tonto, más feo o más guapo, más rico o más pobre. Lo importante es conocerse a uno mismo y darle valor al dolor y al sufrimiento que nos toque vivir.

El pesimista piensa “no valgo para nada”. El ingenuo piensa “valgo para todo”. El optimista piensa “las cosas dependen de mí” y tiene las ideas claras. Muchas veces nos permitimos fomentar los pensamientos pesimistas. Cada persona tiene un don y tiene una capacidad, no se pueden tener todos. Esta mismo reflexión es fundamental aplicarla a nuestros hijos. Puede que queramos que sean el número 1 en todo. Sin embargo, tenemos que saber para qué sirven de modo que lo que hagan profesionalmente o como afición, responda a una vocación y no a una recompensa económica o de reconocimiento social, lo que les permitirá disfrutar más de la vida.

Refiriéndose más a la familia, el conferenciante destacó que en muchas ocasiones el matrimonio sufre la sobrefocalizacion de los padres en los hijos. En este sentido, recordó que los hijos nacen, crecen y se independizan, por lo que es importante tener presente que los padres siempre están por encima de los hijos y deben fomentar su vida juntos como matrimonio, evitando un vínculo dependiente con los niños.

Los matrimonios tienen que amarse e ir siempre alineados. Es de esa suma que se construyen las relaciones sanas con los hijos. Si como padres conseguimos ser adultos optimistas, ayudaremos a nuestros hijos a romper con los pensamientos pesimistas y a no alimentar un discurso neurótico. Asimismo, Gutiérrez Rojas recordó que los hijos tienen que ser autónomos, independientes y hacerse responsables de si mismos. Para ello, en las familias tiene que haber normas claras y criterios fijos.

Por último, el Dr. Gutiérrez invitó a la audiencia a una reflexión: tenemos que decidir qué granada queremos ser con los demás: fruta, dulce y rica en propiedades, o dañina como la detonante. Uno crece en las buenas relaciones con las personas y aún más con las que menos afinidad tenemos.

 

colabora

 

Con tu ayuda habrá más historias como esta

Contacto

916319679 fundacion@orvalle.es

Avda. de Andraitx, 1, 28230, Las Rozas, Madrid.

Aviso legal

Ubicación

Pin It on Pinterest